Buenos Aires,29 de julio del 2010

 

Escrito por: Andres Ostoni

EL ORO RETOMA LA TENDENCIA ALCISTA

 

Desde los máximos conseguidos hacia finales de junio en la zona de 1264 dólares el precio del oro ha descendido hacia los mínimos vistos la semana pasada en 1175 dólares. Este ajuste de más del 7% si bien resulta profundo para lo que la tendencia alcista del metal nos tiene acostumbrados, no ha conseguido generar un quiebre bajista que permita especular con mayores caídas. Todo lo contrario, los precios se han ubicado cerca de soportes de sustento alcista de mediano y largo plazo, que parecen en principio, resultar reconocidos como tales y avalar de este modo la continuación de la tendencia mayor.
En términos Fibonacci (porcentajes de retroceso que utilizamos para mesurar el tamaño de las correcciones menores o intermedias dentro de una tendencia alcista) y entre máximos y mínimos, las cotizaciones han erosionado entre el 38.2% y el 50% de la suba anterior. Adicionalmente, encontramos que los pisos vistos hacia mediados de mayo en 1165 dólares luego de los techos ortodoxos de 1249 dólares, se han mantenido a una distancia mínima pero suficiente con respecto a las últimas caídas que no han logrado quebrar los soportes de 1175 dólares. Por su parte la mayoría de los osciladores de precios y los indicadores matemáticos han alcanzado durante la última semana niveles extremos de sobreventa solo comparables a los ajustes de grado mayor experimentados tanto en febrero pasado como en abril del 2009. Demasiados indicios que nos llevan a suponer que durante los próximos meses la cotización del oro intentará nuevamente transitar por terreno de nuevos máximos históricos, con la comodidad que lo hizo durante los anteriores trimestres.
Para calcular de las potenciales extensiones alcistas que desplegará el oro dentro de nuestro escenario de mediano plazo nos valdremos de las extensiones registradas en los anteriores impulsos de mayor grado que correspondieron a las ondas alcistas 1 y 3. Cada uno de estos rallys ha tendido siempre –internamente- al principio de igualdad de ondas, siendo en términos aritméticos el segundo un 11% más extenso que el primero. En términos logarítmicos sin embargo la onda 3 no resultó tan vigorosa como la onda 1 ya que recorrió poco más del 90% de la suba inicial. Es por ello que mientras los objetivos óptimos para el próximo trimestre se ubican en 1352-1359 dólares, los objetivos máximos se sitúan en torno a 1400-1406 dólares, ya para fines del 2010 principios del 2011. En 1352-1359 dólares las cotizaciones recorrerán el 100% del primer impulso. En estos niveles y en términos logarítmicos la suba en onda 5 se extenderá cerca del 61.8% del avance registrado en la onda 1. Sin embargo no debemos descartar ya que el presente impulso alcista pertenece a un impulso mayor también en onda (5), que a su vez cerrará todo el superciclo alcista iniciado hacia comienzos del 2000 cuando el metal cotizaba por debajo de los 300 dólares, que el importante techo adquiera un carácter extendido y logre proyectarse dentro del próximo semestre hacia los objetivos extremos que ubicamos en 1399-1406 dólares, donde la onda 5 igualará a la onda 1 y el logaritmo natural de dicha onda 5 alcanzará una proporción del 77.4% con respecto a la onda 1.
Es por ello que dentro de las próximas semanas y superada la barrera de los 1200-1226 dólares quedará confirmado que el piso visto semanas atrás en 1174 dólares ha conformado el final de una corrección irregular en plano expandido, etiquetado en el gráfico de corto plazo como onda 4 de (V). Bajo este esquema alcista un primer objetivo de corto plazo puede resultar la zona de máximos conseguidos en 1264 dólares y posteriores consolidaciones por arriba de 1226-1249 dólares marcarán el camino hacia los 1300 dólares.


EL COBRE FRENTE A UN MAYOR POTENCIAL ALCISTA.

Si bien dentro de las excelentes perspectivas de inversión que reúnen la mayoría de los metales y ubican al oro en la parte superior de nuestras preferencias, el potencial del cobre se destaca por encima de la mayoría de los commodities con proyecciones que oscilan entre el 12-13% para el corto plazo y 30% de suba para el mediano plazo.
Este escenario extremadamente alcista surge del retrazo relativo frente a la mayoría de los metales que encuentra al cobre bien por debajo de los máximos obtenidos hacia comienzos del 2008 y comienza a ser revertido. Mientras las cotizaciones del oro transitan libremente por arriba de antiguos registros máximos y el precio de la plata se ubica levemente por debajo del record conseguido tanto en el año 2007 como en el 2008, el cobre, luego de registrar un meteórico avance en el 2009, ha aprovechado las últimas correcciones de los metales para mantenerse bien por debajo de los máximos alcanzados hacia fines del año pasado. En términos Fibonacci la corrección entre los techos verificados hacia comienzos del presente año y los mínimos vistos a principios de junio último ha erosionado el 38.2% de la suba previa. Mientras que las correcciones vistas en los metales durante las últimas semanas han colocado tanto al oro como la plata muy próximos a sus respectivos valores mínimos alcanzados hacia comienzos de junio, la cotización del cobre se mantuvo bien por arriba de los pisos de 272 dólares y las reacciones alcistas vistas hacia el viernes de la semana pasada lo han ubicado bien por arriba de los 305-311 dólares, rompiendo valores considerados -en nuestros informes diarios- como las primeras resistencias confirmatorias.
Este metal que durante el 2009 resultó el gran ganador de la suba experimentada por los commodities a partir del piso verificado en el 2008 presenta amplias probabilidades de replicar dicha actitud, más teniendo en cuenta que los récords alcanzados por el cobre, distan de los valores actuales que condicionan el precio del oro, ubicándose para el caso del cobre en los niveles de 427 dólares, 30% más de lo que vale actualmente. Entre los importantes pisos conseguidos hacia finales de diciembre del 2008 en 124 dólares, que dieron paso a un avance anual del 130%, hasta los máximos vistos hacia comienzos del presente año por arriba de 350 dólares, las cotizaciones han desarrollado una secuencia alcista completa compuesta por cinco impulsos menores. La corrección posterior que erosionó el 38.2% dibujó un patrón contratendencial en tres impulsos menores, los que conformaron a su vez un movimiento mayor completo identificado como de carácter irregular en plano expandido, cuyos máximos internos se proyectaron ligeramente por encima de los techos ortodoxos del mercado conseguidos hacia comienzos del 2010 .
Luego de la corrección verificada hacia el primer semestre del 2010, que mantuvo las cotizaciones fluctuando entre los máximos de 360-350 dólares y los pisos de 284-272 dólares, creemos que el potencial alcista mínimo para el cobre se ubicará en torno a los 120-130 dólares para los próximos meses, el cual llevará la cotización del mismo hacia los niveles superiores a 410-420 dólares, donde se encuentran los máximos históricos de este metal y conforman importantes resistencias. Superada esta barrera deberemos comenzar a analizar en forma mas detalla los objetivos alcistas finales del presente impulso que se perfila ahora como una onda 3, cuyas ganancias se extenderán entrado ya el año 2011 y cuyo precio se separará finalmente de futuras correcciones que afecten a metales más contra cíclicos. Teniendo en cuenta que tanto el oro como la plata inician subas que distan de dar comienzo a un ciclo impulsivo sino que son vistas como el último movimiento alcista antes que un gran superciclo de mayor grado quede completo, el presente avance del cobre representa dentro de nuestro glosario de movimientos tendenciales, el inicio de una prolífera suba en fase intermedia y por lo tanto constituye una de las recomendaciones más atractivas dentro del portafolio de inversión en metales.